Qué comer en Berlín

Buenas noches, muñecas y muñecos. A dos noches de concluir nuestra aventura berlinesa, ya hemos probado los platos típicos de este país. Os cuento.

CurryWurst: En Berlín es muy típico comer por la calle, una salchicha con tomate 🍅 ketchup y curry, normalmente acompañada de patatas fritas 🍟. Luego te metes un Almax y como nueva.

Bretzel: son unos bollitos ligeramente salados, que se venden por la calle y en las panaderías, pastelerías. Sus ingredientes principales suelen ser: harina de trigo con levadura, leche y mantequilla; la masa se sumerge brevemente en una solución de hidróxido de sodio (soda cáustica) o bicarbonato de sodio al 3% antes de hornear, y usualmente se le añade sal, aunque también se hacen dulces, aromatizados con canela, vainilla etc. Algunas recetas regionales agregan huevo y ralladura de limòn.

Wiener schnitzel: lo que viene siendo el escalope de toda la vida. En realidad este plato es muy típico de la cocina austriaca, pero es que Alemania, tiene influencias gastronómicas frecuentes de ese país. Este plato, es una versión local de la Cotoleta italiana o la milanesa. En definitiva, un filete de ternera empanado, pero que en Alemania y Austria, lo fríen con mantequilla clarificada, en vez de utilizar aceite de oliva. En cualquier caso, muy rico.

Codillo de cerdo (Eisbein): lo puedes preparar de dos maneras: crispy, es decir al horno o cocido. Este plato es de origen Alsaciano y es muy popular en Berlín, lo suelen acompañar de chucrut, fermentan el repollo con sal marina y los propios jugos de la col, hasta que aparece el ácido láctico, se le añade en el proceso, eneldo, laurel o alcaravea, también pimienta negra. Otra de las guarniciones es el puré de kartoffel (patata), o de polenta o de guisantes, éste último muy típico de Berlín.

Apfelstrudel: este delicioso postre, también es de origen austriaco. Es como un pie de manzana, la base es, un hojaldre muy fino y elástico, los reposteros dicen, que para que esté bien hecho, debería poderse leer un periódico a través de la masa; lo rellenan de compota de manzana, pasas bañadas en ron y pan rallado, lo recubren de azúcar glass. Se sirve caliente y acompañado de una bola de helado de vainilla y una cucharada de nata montada.

Cómo veis, no nos ha faltado buena alimentación en nuestra ruta berlinesa, esperemos poder seguir informando de asuntos culinarios, en próximos viajes.

Yummi yummi 🎉😜🤩😻✌🏻👅💋👨🏻‍🍳👩🏻‍🍳🍎🥔🥨🍟🍴🥄🍽